miércoles, 6 de julio de 2011

LA foto marionetas en India

 Esta foto que encontré en el Facebook de Almaty PuppetCarnival
Me dejo loca! Es Guapissima y pasa mucho más que el cariño de un niño con su títere
pasá história, tradición,cuidado
resolvi buscar en internet un poco más sobre los títeres en India
Y puse aquí en nuestro blog para compartillar
con todos usteds

  Los títeres en la India

Considerada por muchos como la cuna del teatro de muñecos, la India posee una tradición titiritera tan remota que es imposible precisar su origen. Lo mismo sucede en China y en otros países asiáticos, y la razón principal ya ha sido expuesta antes: el material perecedero y ligero con que tienen que ser hechos los títeres no es el ideal para soportar el paso de los siglos; sin embargo, los hallazgos del monito de Harappa y el toro de Mohenjo-Daro indican la posibilidad de su existencia en la India desde el 2 5010 a.n.e. En la India se han desarrollado dos técnicas fundamentales: la marioneta y las sombras, aunque también la varilla y el guante se emplean en algunas zonas específicas. Existe, además, una estrecha relación entre la mitología, la religión y los títeres, que se consideran figuritas enviadas por los dioses para divertir a los hombres.

Las marionetas Indias 

Entre las múltiples variedades de las marionetas indias, las más conocidas y famosas son las del estado de Rajastán. Allí, los miembros de la comunidad de Bhatt se dedican por entero al arte de los títeres. Estas marionetas, llamadas Khaptutli, miden unas quince o veinte pulgadas de altura, tienen la cabeza tallada en madera y el torso y los brazos hechos de tela rellena. En lugar de piernas llevan una falda las arreglan para lograr un movimiento en extremo expresivo con estas mínimas posibilidades. El arte de los rajastanes es una habilidad hereditaria que se transmite entre los hombres de la familia de padre a hijo. Cada titiritero comienza a entrenarse desde niño y debe casarse con una mujer capacitada para la técnica de la narración con tambores que acompaña al espectáculo. Las funciones de los khatputli de Rajastán suelen darse de noche. El retablo, que tiene como fondo una cortina de remiendos, se coloca sobre el suelo, y a ese mismo nivel se sitúan los espectadores. El arte de los titiriteros de Rajastán es primitivo y simple, pero en su propia esencia y tradición hay poesía. Cada vez que una marioneta pasa de padre a hijo se le coloca una nueva falda sobre la anterior.

Enrique Vesely, distinguido escritor checoslovaco que se ha dedicado al estudio de los títeres, en un libro editado en Praga en 1910 — Desde los primitivos títeres hasta los títeres checos—, escribe refiriéndose al origen de las marionetas: "La cuna del teatro de muñecos fue la India y desde allí se divulgó por el mundo." Y más adelante traza un caprichoso itinerario: de la India, lugar preciso del nacimiento, pasaron a Persia, de allí a Arabia, y de Arabia los gitanos los llevaron a Europa atravesando Grecia e Italia. Dice también en el libro mencionado que Vidushaka, el personaje más popular y más viejo del teatro de títeres hindú, es el bisabuelo de todos los fantoches. Y por ser Vidushaka un enano con joroba, con dientes largos asomándose por entre los labios gruesos, la cabeza pelada, el rostro deformado, todos sus descendientes directos o indirectos —Polichinela, Kasparek, Guignol, Punch— han heredado la joroba u otra deformidad del desgraciado progenitor.

A pobreza asociada a la globalización llega también al mundo de los títeres. En la India, desde hace siglos, cientos de familias viven de la fabricación artesanal de marionetas. Hasta hace cien o incluso cincuenta años era un buen negocio, podían vivir de ello. Sin embargo, hoy, cuando más marionetas se venden, apenas pueden sobrevivir.

Un viajante en internet cuenta suencantó al mirar un espectáculo de títeres:
El espectáculo, sin complicados argumentos, como deben ser las historias de títeres, consistía en la representación de una fiesta en el palacio del maharajá en la que títeres de madera con vestidos enjoyados de purpurina, bailaban y cantaban con movimientos casi humanos, al tiempo que el maharajá y sus súbditos comentaban con escandalizados gestos, las ocurrencias y libidinosas posturas de los títeres bailarines: un alborotador niño, no paró de reír y gritar durante la función y esto, en un país como India, era un lujo"
 

Fuentes:
(http://www.titerenet.com/2007/02/22/las-marionetas-en-la-india/) 
Archivo de la Biblioteca Municipal de Sandino.
Títeres: origen, historia y misterio por Javier Villafañe
Autores: Javier Villafañe

Un fuerte abrazo
Maria Madeira

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